Mobbing o acoso laboral: ¿Qué se debe probar en sede judicial?

El mobbing o acoso laboral lesiona la dignidad de la víctima y genera en la víctima una afección psíquica, que se produce como consecuencia de que el acosador, tiene como objetivo desestabilizar a la víctima al punto de que se perjudique en su rendimiento laboral cotidiano.

Esta afección psíquica tendrá que ser probada en sede judicial, por medio de una pericia psiquiátrica. Además en los tribunales, se requiere que quien alega este tipo de hechos, tiene que presentar la mayor cantidad de indicios y describir en forma concreta las conductas ofensivas del acosador. Lo cual significa, que la protección judicial no se conseguirá con afirmaciones vagas y generales. Por ejemplo, un traslado del lugar de trabajo por sí solo no configuraría una situación de hostigamiento, esta medida tendría que estar acompañada por otras acciones que permitan configurar la situación de acoso.

Por ejemplo, en el caso del maltrato verbal, tiene que probarse la existencia de un continuo, deliberado y degradante maltrato verbal y moral por parte de un jefe hacia su subordinado para lograr su aniquilación psicológica para así obtener su salida de la empresa por medio de modalidades ilícitas

También se tienen en cuenta los elementos o factores estresantes, que pueden ser usados como un instrumento de acoso laboral, como por ejemplo: imponer al trabajador o trabajadora el cumplimiento horarios sumamente extensos o la realización de tareas no acordes con su categoría laboral y toda aquella situación que termine convirtiendo al lugar de trabajo en algo hostil, difícil de soportar y que terminen provocando en la víctima un trastorno depresivo y otras neurosis.