El proceso en el fuero de familia bonaerense

El procedimiento judicial en el fuero de familia de la   Provincia de Buenos Aires, cuenta con una instancia denominada: etapa   previa.   En esta etapa, interviene el consejero de familia, pudiendo también intervenir en la etapa contenciosa como asesor del juez. La etapa previa, es también judicial, aunque no tiene las formalidades de la etapa contenciosa, excepto las resoluciones que dicte el juez. La etapa previa permite al consejero,  citar en forma espontánea a alguna de las partes o allegados que puedan brindar información útil, para poder elaborar un dictámen. Inclusive, es   posible que el consejero mantenga conversaciones telefónicas, no   solamente con las partes sino también con terceros interesados en la  solución del conflicto. En síntesis, el consejero es el coordinador de la etapa previa y   cuenta con facultades para convocar a las partes y a toda persona   vinculada con éstas, que el consejero considere importante escuchar.   Asimismo, puede solicitar informes, pedir la asistencia del equipo   técnico, de peritos y hacer el reconocimiento de personas o lugares.   También puede requerirle al juez, medidas cautelares. El trabajo en la etapa previa, tiene un enfoque   interdisciplinario, por ello en el fuero de familia, no solamente   intervienen los abogados sino también, el psiquiatra, el psicólogo y el   trabajador social. Todos estos profesionales conforman un equipo que permita un   abordaje multidisciplinario de la problemática a resolver, donde cada   disciplina aporta su enfoque con vistas a encontrar una solución   apropiada. Esta articulación disciplinaria, debe hacerse con un enfoque   estratégico que ponga en el centro a las personas que están sufriendo la   situación familiar conflictiva. Por ello, la cooperación y la flexibilidad de todos los   profesionales intervinientes es fundamental, mucho más, cuando hay   intereses de niños en juego en la etapa previa, los cuales tiene   jerarquía constitucional desde 1994, en nuestro ordenamiento jurídico. A pesar de todos estos esfuerzos, puede darse que no se llegue a   una solución. Por lo tanto, se dará paso a la etapa contenciosa donde   el juez tendrá que resolver considerando las argumentaciones de cada   parte y las probanzas que cada una de ellas haga en el proceso.